Por primera vez, la energía solar ha superado al carbón como la mayor fuente de capacidad de generación de energía instalada en China.
Según datos del gobierno, para finales de julio, la capacidad fotovoltaica instalada en China alcanzó los 1,286 gigavatios, lo que representa el 31.5 por ciento del total. Este avance ha sido calificado por la Administración Nacional de Energía (NEA) como un logro emblemático en la transición hacia una energía más verde y de bajo carbono. Este cambio no solo refleja la creciente inversión en tecnologías renovables, sino también un compromiso más amplio por parte de China para reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
“Este hito demuestra el potencial de la energía solar en la transformación energética de China”, destacó un portavoz de la NEA.