Las importaciones de China experimentaron un notable aumento del 27.8% en marzo, alcanzando los 269.9 mil millones de dólares.
Este crecimiento se produjo en medio de un contexto donde las exportaciones crecieron solo un 2.5% interanual, totalizando 321.03 mil millones de dólares. Los datos, proporcionados por la Administración General de Aduanas de China, indican que las expectativas de crecimiento, que eran del 4%, no se cumplieron. La diferencia en los resultados puede atribuirse a las interrupciones en el estrecho de Hormuz, que han incrementado los costos de transporte y los precios de la energía.
La tendencia de aumento en las importaciones se ha mantenido fuerte desde el inicio del año, cuando en enero y febrero se registró un crecimiento del 19.8% interanual, apoyado por una demanda interna en mejora, mayores compras de materias primas y un proceso de reabastecimiento de inventarios. Como resultado de este incremento, se generó un superávit comercial mensual de 51.1 mil millones de dólares.
“El cierre efectivo del estrecho de Hormuz plantea serios riesgos para el suministro global de energía.”
La situación en la región ha sido tensa, con conflictos entre Irán, Estados Unidos e Israel que han llevado a la práctica clausura de este vital punto marítimo, comprometiendo las rutas de envío y amenazando el suministro energético mundial.