Las autoridades de aviación de China han movilizado recursos significativos para facilitar la certificación europea del C919, un avión de fabricación nacional que busca desafiar a gigantes como Boeing y Airbus. En los últimos meses, se ha hecho un progreso constante en este proceso, según múltiples fuentes que han estado involucradas en las interacciones tecnológicas con la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA).
Técnicos y pilotos de la EASA han establecido operaciones en Shanghai para llevar a cabo más verificaciones y pruebas de vuelo. De acuerdo con un informante, estos profesionales ahora permanecen en Shanghai casi de manera permanente para realizar estas pruebas y vuelos. Esto resalta el compromiso de la EASA para asegurar que el C919 cumpla con los estándares de seguridad requeridos.
“Se requiere más vuelos de prueba para demostrar la seguridad del C919”, señaló la fuente.
Este esfuerzo se sitúa en la tercera fase de un proceso de certificación de cuatro etapas. Los primeros vuelos de prueba se llevaron a cabo en noviembre, marcando un hito en el esfuerzo de la Corporación de Aeronaves Comerciales de China (Comac) por obtener el respaldo occidental para este jet chino, con la intención de capturar parte del mercado exterior dominado por el Boeing 737 y el Airbus A320.
La Administración de Aviación Civil de China (CAAC) ha estado coordinando apoyo de aerolíneas, incluyendo a sus mejores pilotos, para ayudar en este impulso de certificación. Además, Comac y las aerolíneas chinas que operan el C919 están proporcionando datos históricos y en tiempo real a la EASA. China Eastern Airlines, por su parte, ha compartido datos de reparación y mantenimiento, incluyendo información acumulada de las inspecciones periódicas A y B de los primeros C919 que se unieron a su flota en 2023.