China cuenta con suficiente capacidad para manejar los choques inflacionarios importados debido a la inestabilidad en el Medio Oriente.
Así lo afirmó Huang Yiping, miembro del Comité de Política Monetaria del Banco Popular de China (PBOC). Huang destacó que, a pesar de la presión al alza sobre los precios, el índice de precios al consumidor (IPC) de China se ha mantenido por debajo del objetivo oficial del 2% en los últimos años. En una conferencia de prensa en Pekín, enfatizó la necesidad de equilibrar estas presiones inflacionarias con los riesgos asociados al crecimiento económico.
“Relativamente, tenemos un cierto grado de margen para absorber o aceptar presiones inflacionarias importadas”, dijo Huang.
Sin embargo, también advirtió que el impacto de la inflación dependerá de la duración y gravedad del conflicto en la región. Huang expresó su preocupación por el aumento de los precios de la energía, que podría afectar la rentabilidad de las empresas, lo que sería muy perjudicial para la economía real.
A medida que las economías de todo el mundo se preparan para un choque inflacionario, el conflicto entre EE. UU. e Israel con Irán, que ya lleva cinco semanas, ha elevado los precios globales de la energía y ha incrementado los costos de insumos industriales clave, como químicos y metales. En este contexto, China ha estado lidiando con presiones deflacionarias en los últimos años, debido a una demanda interna débil y un exceso de oferta que ha presionado a la baja los precios.