China está ampliando su influencia en la industria automotriz global con un ambicioso plan regulatorio. Este plan abarca tecnologías clave como los chips para vehículos, la inteligencia artificial (IA), y las baterías, además de promover el desarrollo de vehículos autónomos y estrategias de bajo carbono.
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información anunció su plan de trabajo para 2026, que incluye medidas para reforzar la dominancia de China en el sector de los vehículos eléctricos (EV) y la fabricación automotriz. Se establece como prioridad la creación de un sistema de estándares para la industria durante el periodo del 15º plan quinquenal.
Entre los puntos destacados se encuentran las normativas sobre el uso creciente de la inteligencia artificial en los automóviles, que abarcarán requisitos de prueba y seguridad para los modelos de IA utilizados en sistemas de conducción automatizada.
“La regulación adecuada de la IA es fundamental para la seguridad en la conducción autónoma”, señala un experto en tecnología automotriz.
Además, el ministerio se comprometió a acelerar el desarrollo de estándares para los chips automotrices y a fortalecer la seguridad de las baterías, los sistemas de carga y las baterías de estado sólido. Estas acciones no solo beneficiarán al mercado interno, sino que también reflejan la ambición de China de participar más activamente en la elaboración de normas internacionales.
El plan subraya la intención de China de involucrarse en las regulaciones automotrices de la ONU, incluyendo normas sobre conducción autónoma y seguridad de vehículos eléctricos. Al promover nuevos estándares internacionales, el país busca facilitar la cooperación y ayudar a los fabricantes chinos a acceder a mercados extranjeros.