Un think tank gubernamental con sede en Beijing ha tomado la inusual decisión de bajar la clasificación de competitividad financiera global de China en un puesto, a pesar de las promesas de sus líderes de convertir al país en una superpotencia financiera.
Según un nuevo informe de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS), China ocupa el quinto lugar a nivel mundial en 2026, quedando detrás de Estados Unidos, Japón, Reino Unido y Alemania. Este descenso se atribuye principalmente a la volatilidad del mercado de valores en 2024 y 2025, dejando a China 0.09 puntos por detrás de Alemania, afirmó Liu Dongmin, investigador senior del Instituto de Economía Mundial y Política de CASS.
“La competitividad financiera global se refiere a la capacidad de una economía para asignar recursos financieros y gestionar riesgos de manera más eficiente que otras”.
El informe, que evaluó a 31 países y fue presentado durante la Conferencia Global de Economía Digital 2026 en Beijing, también señaló que los países que ocupan del sexto al décimo lugar son Canadá, Corea del Sur, Francia, Australia y Suiza. Desde su introducción en 2021, el sistema de clasificación evalúa las economías en función de cinco criterios: la competitividad de la industria financiera, la moneda, la infraestructura financiera, la tecnología financiera y la gobernanza financiera internacional.