La reciente acción del gobierno tailandés para cerrar un vacío legal que permitía a los extranjeros eludir restricciones sobre la propiedad de tierras ha llevado a muchos compradores a posponer sus decisiones de compra de villas de lujo en destinos turísticos como Phuket y Koh Samui.
Las autoridades tailandesas han intensificado la supervisión sobre la propiedad empresarial en el país, con el Departamento de Desarrollo Empresarial (DBD) marcando 11,426 empresas en Koh Phangan y Koh Samui donde los extranjeros tienen participaciones, representando casi el 68 por ciento de todas las firmas registradas en estas islas. Además, se han identificado más de 7,000 negocios sospechosos de utilizar estructuras de nominación ilegales, especialmente en los sectores inmobiliario, turístico y de hospitalidad.
“La propiedad debe ser transparente y cumplir con la ley”, afirma un portavoz del DBD.
Este esfuerzo busca erradicar las entidades que han utilizado a nacionales tailandeses como accionistas ficticios para cumplir con la ley que limita la participación extranjera al 49 por ciento. A pesar de que no hay datos oficiales sobre la cantidad de propiedades de lujo bajo estructuras de nominación, se estima que en Phuket, alrededor de tres de cada cinco transacciones en el segmento de villas involucraban a un comprador o arrendatario extranjero, mientras que en Koh Samui y Koh Phangan, nueve de cada diez compradores de villas eran extranjeros. Esto representa entre 2,400 y 3,000 villas en ambas localidades.