Los desarrolladores chinos en problemas han adoptado una nueva estrategia para intentar revivir sus negocios en crisis: diversificarse en la producción de semiconductores.
Ciertas empresas inmobiliarias que cotizan en bolsa han visto aumentar el valor de sus acciones significativamente, algunas incluso en cientos de por ciento, tras anunciar inversiones en la fabricación de chips. Este esfuerzo de diversificación estratégica ha desatado una fiebre de compras entre los inversores minoristas en el mercado A de acciones de China continental. Según un analista,
“Las acciones relacionadas con chips son las nuevas favoritas de los inversores individuales”.