El conflicto en el Medio Oriente está afectando directamente el acceso de China al azufre, un insumo esencial para la producción de fertilizantes, justo cuando el país se prepara para su crucial temporada de siembra en primavera.
China obtiene una gran parte de su azufre del Golfo Pérsico, y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz ha comenzado a aumentar los precios de este químico. Los compradores chinos han expresado su preocupación por el suministro restringido, ya que el 47% de su azufre proviene de importaciones. Según un informe de diciembre de Guosen Securities, más de la mitad de estas importaciones son de seis naciones del Golfo Pérsico que utilizan el estrecho para llegar a los mercados internacionales.
La situación se complica aún más, ya que Irán ha declarado el estrecho cerrado para el comercio, en medio de su guerra con Estados Unidos e Israel, lo que ha hecho que los costos de flete se disparen. Esta interrupción está creando problemas en China, el mayor productor de granos del mundo, donde los agricultores requieren grandes cantidades de fertilizantes y otros agroquímicos anualmente. El azufre es un ingrediente clave en los fertilizantes fosfatados y pesticidas, así como en una variedad de otros productos químicos.
Allan Pickett, director ejecutivo de investigación de fertilizantes en S&P Global Energy, comentó que el precio del fertilizante en China promedió 520 dólares en enero y febrero, y podría aumentar aún más debido a las interrupciones en el estrecho.