Inversores jóvenes prefieren oro físico ante riesgos globales

Sussi Ye comenzó a comprar lingotes de oro en pequeñas cantidades a principios de año, acumulando un tesoro que ahora vale alrededor de 200,000 yuanes (29,700 dólares). A pesar de las fluctuaciones en el precio del metal desde entonces, no ha vendido un solo gramo.

La joven de 32 años, residente de Hangzhou, capital de la provincia de Zhejiang en el este de China, expresó:

“Prefiero invertir en oro físico en lugar de productos financieros vinculados al oro”.

Su preferencia por lo tangible refleja una creciente tendencia entre los inversores jóvenes que buscan seguridad en sus activos durante tiempos inciertos. La sensación de poder sostener el oro en sus manos les otorga una percepción de estabilidad y confianza en su inversión. Además, Ye menciona que si algún día se casa, considera que el oro físico podría ser un legado valioso.