La economía china ha mostrado señales de desaceleración durante el mes de abril.
Los datos recientes revelan que la producción industrial, las ventas minoristas y la inversión en activos fijos no cumplieron con las expectativas, en medio de una profunda crisis energética global. Las ventas minoristas crecieron apenas un 0.2% interanual en abril, muy por debajo del 1.7% registrado en marzo. Según la Oficina Nacional de Estadísticas, se esperaba un aumento del 2% según los economistas del Instituto de Investigación Yicai.
Por otro lado, la producción industrial creció un 4.1% interanual en abril, una caída respecto al 5.7% del mes anterior y por debajo del pronóstico del 5.63% de los analistas. Fu Linghui, portavoz de la oficina, enfatizó en una conferencia de prensa que la economía china ha demostrado una “fuerte resiliencia” a pesar del conflicto prolongado en el Medio Oriente y la volatilidad de los precios de energía.
“Sin embargo, debemos reconocer que existen muchas incertidumbres externas, y las presiones de costo sobre las empresas han aumentado”, añadió.
A pesar de estos desafíos, la economía china había registrado un crecimiento sólido durante el primer trimestre de 2026, con un aumento del PIB del 5% interanual, alcanzando el límite superior del objetivo gubernamental de entre 4.5% y 5% para el año.
Sin embargo, la volatilidad geopolítica provocada por el conflicto en el Medio Oriente parece estar afectando cada vez más a la segunda economía más grande del mundo a medida que la guerra se prolonga.