La influencia de Taiwán en la industria de los semiconductores no solo está cambiando las cadenas de suministro globales, sino que también está transformando el paisaje financiero de la isla. A medida que las ganancias del ecosistema de chips se expanden, los bancos internacionales están adaptando sus estrategias para captar esta nueva riqueza emergente.
Desde emprendedores que inician oficinas familiares hasta inversores minoristas que invierten en fondos cotizados en bolsa (ETFs), el capital generado por el auge tecnológico de Taiwán está fluyendo a través de múltiples capas de la economía. Esta evolución ha llevado a los prestamistas globales a centrarse en diferentes segmentos de este creciente grupo de riqueza.
“Los emprendedores de tecnología y semiconductores están aumentando la formación de nuevos UHNW en Taiwán”, afirma Arnaud Tellier, CEO de BNP Paribas Wealth Management.
En el ámbito de la banca privada, BNP Paribas se está posicionando como un socio a largo plazo para estos nuevos empresarios adinerados, ayudándoles en la transición de tener participaciones concentradas en acciones a crear carteras diversificadas a nivel global.