Navegando las restricciones chinas: 4 canales para inversores

La reciente represión de Pekín sobre plataformas de corretaje en el extranjero que sirven a inversores del continente, junto con el mayor escrutinio en Hong Kong sobre la apertura de cuentas de inversión para usuarios de la parte continental, ha suscitado nuevas interrogantes sobre cómo los inversores de la nación pueden acceder legalmente a los mercados offshore.

A pesar de un entorno regulatorio más estricto, los inversores minoristas en el continente todavía tienen varios canales regulados para obtener exposición a los mercados extranjeros. Cada vehículo de inversión presenta diferentes requisitos de elegibilidad, restricciones de inversión y ofertas de productos. Uno de los métodos más destacados es la ruta de Stock Connect.

Este sistema, lanzado en 2014 con el enlace entre Shanghai y Hong Kong y ampliado a Shenzhen en 2016, conecta las bolsas de acciones de Shanghai, Shenzhen y Hong Kong. Actuando como un “puente”, permite a los inversores del continente comprar acciones elegibles listadas en Hong Kong a través de cuentas de corretaje existentes, sin necesidad de abrir una cuenta en el extranjero. En la actualidad, el esquema abarca más de 2,800 valores listados en Hong Kong, incluidos acciones y fondos cotizados en bolsa (ETFs).

Goldman Sachs estima que las compras netas del sur alcanzaron un récord histórico en 2025, con flujos totales de alrededor de 160 mil millones de dólares.

Para calificar, los inversores generalmente necesitan al menos 500,000 yuanes (69,500 dólares) en activos combinados de cuenta. Otro canal importante es el esquema de Inversor Institucional Nacional Calificado (QDII), que permite a las instituciones nacionales invertir en el extranjero utilizando cuotas de divisas aprobadas por los reguladores.

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