Las nuevas regulaciones fiscales en China han puesto en jaque a muchos de sus ciudadanos más adinerados.
Sarah Wang, abogada tributaria con sede en Shanghái, ha observado un cambio significativo en el comportamiento de sus clientes de alto patrimonio neto. La mayoría de ellos, que anteriormente estaban en proceso de establecer trusts offshore, han decidido pausar sus planes. Wang menciona que algunos de sus clientes estaban a mitad de camino en la creación de estos trusts cuando las nuevas normativas comenzaron a surgir, lo que les llevó a reconsiderar sus estrategias fiscales.
“Algunos clientes han puesto en espera sus planes debido a los recientes desarrollos regulatorios”, afirma Wang.
Los cambios en la legislación han generado incertidumbre, lo que ha llevado a muchos a replantearse sus decisiones financieras. Este panorama podría cambiar la forma en que los ricos en China estructuran sus activos y se preparan para el futuro.