China está a punto de concluir la construcción del Pinglu Canal, un proyecto monumental que se espera esté terminado antes de que finalice este año. Este canal, que ha requerido una inversión de 72.7 mil millones de yuanes (aproximadamente 10.4 mil millones de dólares), tiene como objetivo fortalecer los lazos comerciales con uno de los destinos de exportación más importantes del país: el sudeste asiático.
Una de las características más destacadas de este mega-proyecto es que proporcionará a las provincias del suroeste de China, que geográficamente son más aisladas, un acceso directo a las vías de navegación global. Esto significa que el transporte de mercancías entre el interior de China y los países vecinos se volverá más rápido y más económico. Por ejemplo, la distancia de 134 km (83 millas) que conecta Nanning, la capital de la región autónoma de Guangxi Zhuang, con el Golfo de Tonkín, permitirá una logística más eficiente.
Es importante destacar que el Pinglu Canal es la primera gran obra de este tipo que China ha construido en siglos. Según informes de la China National Radio, la construcción ya ha entrado en su fase final y se espera que se abra a la navegación a finales de 2026.
Hasta ahora, se ha completado aproximadamente el 89.7% de la inversión planeada, según lo informado por el Guangxi Daily. Además, el canal está diseñado para permitir el tránsito de buques de hasta 5,000 toneladas y cuenta con tres esclusas de doble línea, junto con 27 puentes recién construidos o renovados, 13 de los cuales ya están en funcionamiento.
Con el avance de los trabajos, las preparaciones para abrir el canal al tráfico de mercancías comenzarán en mayo, según declaraciones de un alto directivo del proyecto. Como bien dice el experto en infraestructura,
“Las inversiones en transporte son clave para el crecimiento económico”.


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