Beijing tiene como objetivo acelerar el crecimiento de la flota de aviones nacionales, incluyendo el C909, el C919 y el C929, hasta el año 2030.
Este esfuerzo busca desafiar el duopolio de Boeing y Airbus, alineándose con un plan quinquenal nacional que promueve la producción y desarrollo de aeronaves, así como la creación de un motor desarrollado de forma interna. En este contexto, los próximos cinco años serán cruciales para el éxito de estos modelos de aviones y la localización de piezas críticas como los motores. La hoja de ruta está diseñada para abordar las vulnerabilidades en medio de las interrupciones y la inestabilidad geopolítica.
Además, se desarrollarán modelos especializados, incluyendo una variante para operar en aeropuertos de gran altitud, donde el aire más delgado afecta el rendimiento del motor. Se intensificarán los esfuerzos para resolver los obstáculos tecnológicos en el desarrollo de jets de fuselaje ancho. Estos objetivos forman parte del último plan nacional, que se espera sea aprobado por la legislatura superior esta semana y que guiará el desarrollo socioeconómico entre 2026 y 2030.
“Para el C919, las palabras clave son producción y cadenas de suministro”, dijo Brian Yang Bo, un consultor de aviación veterano.
El jet de fuselaje estrecho es el modelo insignia de la Corporación de Aeronaves Comerciales de China (Comac) y ha estado en operaciones nacionales desde mayo de 2023.