El canal Pinglu de China ha alcanzado su fase final de construcción y se espera que inicie operaciones de prueba a partir de septiembre.
Este proyecto representa la iniciativa más ambiciosa en materia de vías fluviales en siglos, extendiéndose por 134 kilómetros desde Nanning, la capital de la región de Guangxi, hasta el Golfo de Tonkin, conocido en China como el Golfo Beibu. El canal tiene como objetivo facilitar el comercio y mejorar la conectividad entre el interior de China y el puerto de libre comercio de Hainan.
“Este canal transformará el comercio en la región”, afirman expertos en logística.
La finalización de esta obra no solo potenciará el desarrollo económico de Guangxi, sino que también contribuirá a fortalecer los lazos comerciales con los países del sudeste asiático.