China está intensificando sus esfuerzos para atraer y retener la inversión extranjera con un nuevo plan de acción integral. Este plan tiene como objetivo estabilizar el flujo de capital extranjero en un contexto de caída sostenida de las inversiones y creciente incertidumbre global.
El plan fue emitido el lunes por el Ministerio de Comercio, el Ministerio de Finanzas y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, y detalla 15 medidas para ampliar el acceso al mercado en sectores como servicios, finanzas y salud. Las autoridades han declarado que el gobierno central abrirá aún más las puertas a empresas extranjeras que busquen oportunidades en estos sectores. Esto incluye permitir la participación de extranjeros en instituciones de formación profesional y universidades de primer nivel en áreas como ciencia, ingeniería, agricultura y medicina.
“La apertura a la inversión extranjera es clave para nuestro crecimiento económico”, afirmó un portavoz del Ministerio de Comercio.
Los inversores de Hong Kong y Macao recibirán un acceso más amplio y temprano al mercado de servicios de China continental. Beijing ha reiterado su compromiso de expandir el acceso al mercado para los inversores extranjeros, con el presidente Xi Jinping y otros altos funcionarios promoviendo una “apertura de alto nivel” en sus discursos. Sin embargo, varios miembros de cámaras de comercio extranjeras en China han expresado un creciente pesimismo sobre sus perspectivas en el país, según encuestas recientes.
El nuevo plan también incluye la apertura del sector financiero, permitiendo que más instituciones extranjeras utilicen herramientas de gestión de riesgos, como futuros de bonos del tesoro, y apoyando a empresas extranjeras en la prestación de servicios de asesoría de inversiones. Se alentará a las “principales empresas extranjeras” a hacerse públicas y recaudar fondos en los mercados de valores de China continental, así como a ofrecer cuotas para facilitar la financiación transfronteriza.