Justo un año después de que la London Metal Exchange (LME) aprobara su primer lote de almacenes en Hong Kong, la ciudad cuenta con 15 instalaciones operadas por siete empresas, donde se almacenan cerca de 25,000 toneladas de metales.
Este desarrollo no solo representa un logro para la LME, sino también para la ambición de Hong Kong de convertirse en un centro de comercio de materias primas. Sin embargo, el reto radica en encontrar espacio suficiente para satisfacer la creciente demanda. Matthew Chamberlain, CEO de la LME, mencionó en una entrevista reciente que este es un “problema muy positivo”, aunque no fácil de resolver.
“Es un desafío encontrar suficiente espacio para el almacenamiento.” – Matthew Chamberlain
La LME, fundada hace 149 años, es el mayor centro de comercio de metales industriales del mundo y fue adquirida por Hong Kong Exchanges and Clearing en 2012. Desde entonces, ha introducido una variedad de productos en la ciudad, siendo su red de almacenes su iniciativa más exitosa.
A nivel global, los operadores aprobados por la LME gestionan alrededor de 450 almacenes en Estados Unidos, Europa y Asia, incluyendo Malasia y Corea del Sur, para almacenar metales que los inversores y usuarios finales pueden comerciar o utilizar para asegurar financiamiento de bancos.