Los observadores en China han reaccionado con cautela ante informes de que Irán podría permitir el paso de buques petroleros a través del Estrecho de Hormuz si el comercio se realiza en yuanes chinos. Sin embargo, advierten que este plan enfrenta desafíos de seguridad y viabilidad operativa, lo que podría tensar las relaciones entre China y Estados Unidos.
El Estrecho de Hormuz es una de las rutas de envío de petróleo más críticas del mundo y ha estado mayormente cerrado desde el mes pasado debido a múltiples ataques a barcos, en el contexto del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. A pesar de que Irán ha negado oficialmente un cierre total, ha restringido el paso de barcos vinculados a Estados Unidos o Israel.
“El lever de bloquear el Estrecho de Hormuz debe ser utilizado”, afirmó Mojtaba Khamenei, el nuevo líder supremo de Irán.
Esta situación ha generado preocupaciones sobre la seguridad en la región, ya que se cree que los drones y las fuerzas militares iraníes están apuntando a los petroleros en el estrecho y el Golfo Pérsico, tanto como represalia como para ejercer presión económica.