A medida que el mercado inmobiliario de China entra en su quinto año de caída, un número creciente de analistas de bancos de inversión globales y agentes inmobiliarios se muestran cada vez más optimistas sobre el sector. Esta visión positiva está impulsada por datos alentadores que emergen desde abril, sugiriendo que los “brotes verdes” de una recuperación están comenzando a vislumbrarse.